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Housers ahora es Crowpire: ¿empresa nueva o lavado de cara?

housers ahora crowpire

Si entras hoy en la web de Housers, acabas en la pantalla de acceso de Crowpire. Housers ahora es Crowpire: nombre nuevo, logo nuevo y un director general recién llegado.

La pregunta que importa es otra: ¿ha cambiado la empresa o solo el cartel? He mirado el registro de la CNMV, las cuentas y lo que ha contado la prensa desde febrero. La respuesta corta: cambia quién manda, pero no lo que arrastra.

De Housers a Crowpire: la misma sociedad con otro nombre

Crowpire no es una empresa nueva que compra Housers. Es Housers con otro nombre. La ficha de la CNMV recoge a Crowpire, S.L. con el CIF B87269999, el número 13 del registro de proveedores de financiación participativa y el mismo domicilio de la calle Henri Dunant, en Madrid. Ese CIF es el de Housers Global Properties, constituida en 2015.

La propia web lo delata sin querer. Publica las cuentas auditadas de 2016 a 2024, todas de la etapa Housers, y el enlace a su canal de denuncias todavía lleva el nombre antiguo.

Eso significa que Crowpire hereda todo: los contratos, los proyectos en curso, los que no pagan y el historial ante el supervisor.

Lo que sí ha cambiado: la dirección

El cambio de verdad empezó antes que el de nombre. En agosto de 2025 salieron el socio fundador Álvaro Luna, que dejó el consejo pero conserva menos del 4 % del capital, y Yago Ussía, consejero delegado desde hacía dos años.

En febrero de 2026 se presentó Crowpire con Juan Guruceta como director general. Viene de Divilo, una empresa de pagos que fundó y que sigue dirigiendo a la vez. Llega con una promesa concreta: ninguna operación sin licencia ni garantía hipotecaria, un comité de inversiones con asesores externos y un análisis de riesgo de cada proyecto hecho por Gloval, una tasadora independiente.

Sobre el papel, suena bien. Es justo lo que le faltó a Housers.

Lo que no cuadra: quién pone el dinero

Crowpire dice que arranca con 15 millones de euros: 4 millones de nuevos inversores más 11 millones de la etapa anterior. No ha dicho quiénes son esos nuevos inversores. Tampoco hay nombres en el consejo de administración, solo una descripción genérica de perfiles de finanzas, inmobiliario y regulación.

Ante elDiario.es, la empresa asegura tener un accionariado completamente diferente al de Housers. Cuesta casarlo con sus propias cifras y palabras: casi tres cuartas partes del capital que presume vienen de la etapa anterior, un fundador sigue dentro y, en la presentación de febrero, la propia empresa habló de una estructura accionarial «ajustada y actualizada», no de una nueva.

Un cambio de dueño se demuestra con nombres. Hasta que los haya, lo único verificable es el cambio de gestor.

La herencia que Crowpire no borra

En 2019, la CNMV multó a Housers con 215.000 euros por dos infracciones muy graves y una grave, entre ellas informar sin neutralidad sobre rentabilidades, comisiones y riesgos. En 2021 llegó otra de 130.000 euros por vulnerar el principio de neutralidad y por conflictos de interés, que la Audiencia Nacional anuló en 2024 porque la ley había suavizado el régimen sancionador. Uno de sus cofundadores, Antoni Brussola, fue condenado por administración desleal por desviar 55.000 euros; la empresa responde que salió en 2021.

Lo más grave no está en los juzgados, sino en las cuentas de los inversores. El reportaje de elDiario.es de esta semana recoge casos como el de un inversor con 28.000 euros sin recuperar, repartidos en 18 proyectos. El cambio de nombre no les devuelve nada.

Las cifras actuales tampoco invitan a relajarse. La portada presume de 72 millones de euros devueltos y una TIR media del 9,94 %, mientras la página de impagos reconoce una tasa de impago del 15,85 % en los últimos 36 meses, frente al 0 % de los últimos 12, y avisa de que no cuenta los proyectos que están en recobro. Los proyectos que ofrece ahora anuncian un 10 % anual, pero con ese historial de impagos el riesgo de que tu préstamo sea uno de los que se atascan no es teórico. Si quieres saber qué hay detrás de ese porcentaje de la portada, repasa qué mide la TIR y cómo leerla.

Qué haría falta para fiarse de Crowpire

No es solo un lavado de cara: se ha ido el equipo fundador y gestor de Housers. Pero tampoco es un voto de confianza. Para merecerlo, Crowpire tendría que publicar quién es su dueño, poner nombres en su consejo y dar una solución a los inversores atrapados en proyectos de la etapa Housers.

Y hay una señal que va en sentido contrario. Guruceta quiere llevar la plataforma a la financiación de startups, al descuento comercial y a las criptomonedas. Una empresa que todavía no ha resuelto su negocio inmobiliario se abre a tres nuevos. Si tienes dinero atrapado en alguno de sus proyectos antiguos, te conviene entender qué pasa con tu dinero cuando un proyecto falla.

El riesgo aquí es concreto: si inviertes en un proyecto de Crowpire, prestas a un promotor a través de la misma sociedad que dejó a cientos de inversores esperando años, y ni la marca nueva ni el director general cambian lo que recuperas si ese promotor deja de pagar. No hay fondo de garantía detrás, y la propia plataforma reconoce hoy que uno de cada seis proyectos de su estadística está impagado.

Quédate con esto: Housers y Crowpire son la misma empresa, con el mismo CIF y la misma licencia número 13 de la CNMV. Lo nuevo es el equipo directivo. Mientras Crowpire no diga quién la posee ni resuelva los proyectos atascados de Housers, el cambio de nombre no es motivo para mirarla con otros ojos.

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Código amigo de Cresor (antes StockCrowd IN): 50 € para invertir

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Si vas a abrir cuenta en Cresor, la plataforma que hasta septiembre de 2026 se llamaba StockCrowd IN, hazlo con un código amigo: con tu primera inversión de 500 € o más, tienes 50 € para invertir, y a ti no te cuesta nada. Este es el mío: código amigo de Cresor de Ladrillo Colectivo.

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El bono es de 50 € para ti y otros 50 € para mí, según Cresor. Para conseguirlo, tu primera inversión tiene que ser de 500 € o más. Si inviertes menos, no hay bono.

No es dinero que puedas sacar, sino saldo para invertir. Llega a tu cuenta unos 15 días después de que el préstamo en el que invertiste se financie entero, y tienes 12 meses para usarlo en otro préstamo.

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Cómo activar el código amigo paso a paso

  1. Regístrate desde este enlace de invitación. El código va dentro del enlace: la dirección de la página de registro termina en pbacode=67G7G7.
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  3. Haz tu primera inversión, de 500 € o más. Cuando ese préstamo se financie al 100 %, tendrás los 50 € en tu cuenta en unos 15 días.

La letra pequeña

  • Si el préstamo de tu primera inversión no llega al 100 %, no hay bono.
  • No se suma a otras promociones de Cresor que estén en marcha.
  • Hacienda lo trata como un rendimiento del capital, así que lleva retención del IRPF.

Lo que el bono no cambia

El bono se aplica una vez. Tu dinero, en cambio, queda invertido durante todo el plazo del préstamo: si el promotor o la empresa se retrasan, tarda más en volver, y si no pagan, puedes perder parte o todo lo invertido. Te lo cuento con más detalle en qué pasa si un proyecto de crowdfunding inmobiliario falla.

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Jorge Hernán Esparza

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Invierto en crowdfunding inmobiliario desde 2022: 52 proyectos en Urbanitae, Wecity, Civislend y Cresor. Aquí cuento cómo me va en cada uno, también cuando se retrasan.

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Los problemas de Housers no son los de todo el crowdfunding inmobiliario

problemas housers

Doscientos euros en un proyecto de Barcelona, y desde octubre de 2023 nadie me dice qué ha pasado con ellos. Por eso el reportaje que elDiario.es publicó sobre los problemas de Housers no me pilla de nuevas: sus protagonistas viven lo mismo que yo, con bastante más dinero en juego.

Estos días me han preguntado si todas las plataformas son así. Con los datos en la mano, no. Pero ninguna te quita el riesgo de encima, y conviene saber distinguir una cosa de la otra.

Qué cuenta elDiario.es de los problemas de Housers

Housers prometía rentabilidades de entre el 10 % y el 13 %. Hoy hay inversores que llevan más de seis años sin saber si su dinero sigue ahí, y se coordinan en grupos de WhatsApp para intentar reclamar juntos.

El historial con el supervisor no ayuda. En 2019 la CNMV le impuso tres sanciones que sumaron 215.000 euros: dos muy graves, por incumplir de forma reiterada sus obligaciones de información y transparencia y por hacer actividades fuera de su autorización. En 2021 llegó otra de 130.000 euros por saltarse el principio de neutralidad, que la Audiencia Nacional anuló en 2024 porque una ley posterior suavizó el régimen sancionador.

Su fundador, Antoni Brussola, fue condenado por administración desleal por desviar 55.000 euros. La empresa cambió en febrero de nombre y de accionistas: ahora se llama Crowpire. Lo que cambia y lo que no con la marca nueva lo cuento en Housers ahora es Crowpire.

Dos proyectos en Housers, dos finales distintos

Invertí en dos proyectos de Housers. El primero, Estadella, fue bien: cobré los intereses cada trimestre y recuperé el dinero.

El segundo es Meridiana Barcelona III, un préstamo a siete meses al 8 % en el que metí doscientos euros en octubre de 2023. El promotor no devolvió el dinero al vencer y durante casi dos años no supe nada: pregunté varias veces y nadie me contestó. Es exactamente lo que describen los afectados del reportaje.

En abril de 2026, ya con el nombre de Crowpire, llegó un correo: una votación en la que los prestamistas aprobaron el calendario de pagos que proponía el promotor. En septiembre volví a preguntar y esta vez me respondieron en ocho minutos: el préstamo está reestructurado hasta finales de diciembre. Veremos si se cumple.

De todas las plataformas que conozco, es la peor con diferencia. Y los problemas de Housers no están en el proyecto que salió mal, porque eso le puede pasar a cualquiera. Están en no contar qué pasa.

Estar registrada en la CNMV no basta

Un dato que sorprende: Crowpire, la antigua Housers, figura en el registro de plataformas de la CNMV con el número 13. El sello de «autorizada por la CNMV» lo tiene también la plataforma del reportaje.

Lo que separa a unas de otras es el historial. Urbanitae y Wecity no tienen sanciones de la CNMV que yo haya podido encontrar.

Civislend sí tiene una. En 2023 la CNMV le impuso dos multas de 28.000 euros cada una por infracciones muy graves de neutralidad y transparencia, y la plataforma las recurrió ante la Audiencia Nacional. Hay que saberlo, y también ponerlo en proporción: la cuantía queda muy lejos de la de Housers, y no he encontrado nada parecido a inversores que lleven años sin noticias de su dinero.

Que la plataforma cumpla no impide que el proyecto falle

Urbanitae declara una tasa de impago del 0 % en sus préstamos y una rentabilidad anual media del 11,7 % en sus proyectos. Son cifras de la propia plataforma, y un impago del 0 % no dice cuánto tardó cada proyecto en devolver el dinero.

La propia Wecity lo explica sin rodeos: la CNMV vigila que la plataforma cumpla la ley y guarde bien tu dinero, pero no supervisa la rentabilidad del proyecto, ni la solvencia del promotor, ni que no haya retrasos.

Si un promotor deja de pagar, lo que recuperas depende de las garantías del proyecto y de cómo las gestione la plataforma. Lo tienes explicado paso a paso en qué pasa si un proyecto de crowdfunding inmobiliario falla.

El riesgo que retrata este caso no es solo perder el dinero: es pasar años sin saber si lo has perdido. Mientras un proyecto sigue abierto y sin información, tu capital ni vuelve ni genera intereses.

Mis doscientos euros de Meridiana Barcelona III siguen sin volver, casi tres años después. No me han hecho pensar que el crowdfunding inmobiliario no funcione. Me han hecho mirar algo que no sale en la ficha de ningún proyecto.

Antes de registrarte en una plataforma, busca su nombre en el registro de sanciones de la CNMV. Son dos minutos y te dicen más que cualquier rentabilidad prometida.

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StockCrowd IN ahora es Cresor: qué cambia y qué no para tu dinero

stockcrowdin cresor

Si tienes cuenta en StockCrowd IN, este 18 de septiembre te ha llegado un correo firmado por una marca que no conocías. StockCrowd IN ahora es Cresor: cambian el nombre, la web y la dirección desde la que te escriben.

La empresa, la licencia y tu cuenta siguen donde estaban. Es un cambio de nombre, no de dueño. Te cuento qué se mueve, qué se queda igual y dónde conviene mirar con lupa estas semanas.

Qué cambia al pasar de StockCrowd IN a Cresor

Cambia la cara. Un nombre y una identidad que, según la plataforma, reflejan mejor hacia dónde va.

La web pasa de stockcrowdin.com a cresor.com. Si escribes la dirección antigua, te lleva sola a la nueva.

También cambia el remitente. Los correos llegarán desde comunicacion@cresor.com y el contacto general pasa a info@cresor.com.

Qué se queda igual: empresa, licencia y cuenta

Detrás sigue la misma sociedad, StockCrowd Platform, S.L., con el número 19 en el registro de la CNMV de proveedores de financiación participativa. Si entras en esa ficha, verás que todavía muestra la web antigua: la CNMV aún no ha recogido el cambio.

Al frente está Mireia Badia, cofundadora y consejera delegada, y el correo insiste en que las personas detrás son las mismas.

Tu cuenta no se toca: mismo usuario, mismas inversiones en curso y el mismo monedero electrónico a tu nombre en Lemon Way, donde el dinero espera hasta que entra en un proyecto. Si no tienes claro por qué eso importa, aquí va por qué una cuenta segregada protege tu dinero.

Lo veo en mi propia cartera, con tres operaciones allí: una ya devuelta, otra en curso y una tercera en ejecución de garantía. El cambio de nombre no toca ninguna: cada una sigue siendo un préstamo al mismo promotor, con el mismo contrato. Si te preguntas qué supone la tercera, aquí tienes cómo se ejecuta una garantía hipotecaria.

Tampoco cambia lo que se financia: préstamos a interés fijo a promotores inmobiliarios y a empresas, que en su mayoría pagan intereses cada trimestre y devuelven el capital al vencimiento. Si dudas entre modalidades, repasa en qué se diferencian el préstamo fijo y el participativo.

El historial viaja con la marca

El salto de StockCrowd IN a Cresor no borra el historial. Sus estadísticas suman 159.312.203 € financiados en 944 proyectos, con un plazo medio de 13 meses. En esas cifras entra Grow.ly, una plataforma de préstamos a pymes que se fusionó con StockCrowd IN en 2022.

La TIR histórica que publica es del 10,44 %, y la portada anuncia rentabilidades de hasta el 12 % anual. Mira la letra pequeña de esa TIR: solo cuenta proyectos terminados con éxito o declarados fallidos. Los que están en mora o refinanciados quedan fuera, así que un préstamo que lleva meses sin pagar no baja la media hasta que se da por perdido. Si quieres entender qué mide ese número, tienes qué es la TIR y cómo leerla.

El mínimo por operación es de 250 €.

Ojo con los correos durante el cambio

El peligro de un cambio de nombre no está en tus préstamos. Está en tu bandeja de entrada. Durante unas semanas convivirán correos con el nombre viejo y con el nuevo, y ese desconcierto es justo lo que aprovecha quien suplanta a una marca.

Antes de escribir tu contraseña, mira la barra del navegador: tiene que poner cresor.com. Una página que te pide la contraseña fuera de ese dominio no es de Cresor, por bien hecha que esté.

El plan amigo sigue igual. Las condiciones, ya con el nombre nuevo, dan dos bonos de 50 euros, uno para quien invita y otro para el invitado, cuando este hace su primera inversión de al menos 500 € y el proyecto se financia entero. El bono no se retira: se reinvierte en otra operación en los doce meses siguientes. Si todavía no tienes cuenta, puedes registrarte en Cresor con nuestra invitación.

El cambio de nombre no mueve el riesgo de lo que ya tienes invertido: sigues prestando a un promotor o a una empresa concretos, sin fondo de garantía detrás, y si ese préstamo se retrasa o no se devuelve, el logo nuevo no cambia lo que recuperas.

Quédate con tres datos: el remitente legítimo pasa a ser comunicacion@cresor.com, tu área privada está en boin.cresor.com y la licencia sigue siendo la número 19 de la CNMV. Si un correo con el logo nuevo no encaja con esos tres datos, bórralo antes de pinchar.

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Código amigo de Wecity: 50 € para tu siguiente inversión

Código amigo de Wecity: 50 € para tu siguiente inversión
codigo amigo wecity

Si vas a abrir cuenta en Wecity, hazlo con un código amigo: después de tu primera inversión tienes 50 € de descuento en la siguiente, y a ti no te cuesta nada. Este es el mío: código amigo de Wecity de Ladrillo Colectivo.

Si todavía no conoces la plataforma, empieza por mi análisis de Wecity: cómo funciona, su inversión automática y qué riesgos asumes.

Cuánto ganas con el código amigo de Wecity

El bono es fijo: 50 € para ti y otros 50 € para mí, según Wecity. No hay tramos: el importe no cambia con lo que inviertas.

El bono no se usa en tu primera inversión, sino en la siguiente. Primero inviertes con tu dinero; cuando esa inversión está hecha, Wecity te descuenta 50 € de la próxima. Tampoco se puede sacar a tu cuenta: solo sirve para invertir.

Yo recibo lo mismo que tú: es la compensación por recomendarte la plataforma, y la paga Wecity, no tú. Condiciones comprobadas el 17 de septiembre de 2026.

Cómo activar el código amigo paso a paso

  1. Regístrate desde este enlace de invitación. El código va dentro del enlace. Si el formulario te pide un código de invitación, escribe LLAWBK.
  2. Verifica tu identidad. Wecity la pide antes de dejarte invertir.
  3. Haz tu primera inversión. El mínimo lo fija cada proyecto. Cuando esté hecha, tendrás los 50 € de descuento para la siguiente.

Lo que el bono no cambia

El bono se aplica una vez. Tu dinero, en cambio, queda invertido durante todo el plazo del proyecto: si la obra o la venta se retrasan, tarda más en volver, y si el promotor no paga, puedes perder parte o todo lo invertido. Te lo cuento con más detalle en qué pasa si un proyecto de crowdfunding inmobiliario falla.

👉 Regístrate en Wecity con mi código amigo

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Jorge Hernán Esparza

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Invierto en crowdfunding inmobiliario desde 2022: 52 proyectos en Urbanitae, Wecity, Civislend y Cresor. Aquí cuento cómo me va en cada uno, también cuando se retrasan.

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Código amigo de Civislend: cuánto ganas y cómo activarlo

codigo amigo civislend

Sin código amigo, Civislend no te da nada por registrarte. Con el mío, tu primera inversión trae un bono de entre 25 y 75 €, y a ti no te cuesta nada. Este es: código amigo de Civislend de Ladrillo Colectivo.

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Cuánto ganas con el código amigo de Civislend

El bono depende de cuánto inviertas la primera vez, y quien invita recibe lo mismo que quien se registra. Entre los dos, según Civislend, de 50 a 150 €:

Tu primera inversiónBono totalPara ti
De 250 € a 1.499 €50 €25 €
De 1.500 € a 2.999 €100 €50 €
3.000 € o más150 €75 €

Yo recibo la misma cantidad que tú: es la compensación por recomendarte la plataforma, y la paga Civislend, no tú. Condiciones comprobadas el 15 de septiembre de 2026.

Cómo activar el código amigo paso a paso

  1. Regístrate desde este enlace de invitación. El código va dentro del enlace, así que no tienes que escribirlo en ningún sitio. Si ya te has dado de alta por tu cuenta, el bono no se puede añadir después.
  2. Verifica tu identidad. Civislend la pide antes de dejarte invertir.
  3. Haz tu primera inversión, desde 250 €. El importe de esa primera inversión fija el tramo del bono; lo que inviertas después no lo sube.

Lo que el bono no cambia

El bono se cobra una vez. Tu dinero, en cambio, queda prestado a un promotor durante todo el plazo del proyecto: si la obra se retrasa, tarda más en volver, y si el promotor no paga, la garantía hipotecaria limita la pérdida pero ejecutarla lleva meses y puede no cubrir todo lo invertido. Te lo cuento con más detalle en qué pasa si un proyecto de crowdfunding inmobiliario falla.

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Jorge Hernán Esparza

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Prórroga en crowdfunding inmobiliario: qué es y qué le pasa a tu dinero

prórroga crowdfunding inmobiliario

Llega la fecha de vencimiento y en vez del ingreso te entra un correo: el promotor pide seis meses más. Nadie ha dejado de pagar. Tu dinero, sencillamente, no vuelve todavía. Eso es una prórroga en crowdfunding inmobiliario, y aparece mucho antes de lo que sugiere la ficha luminosa del proyecto.

La reacción típica del inversor primerizo es pensar que ha perdido el dinero. La del inversor con unos cuantos proyectos a la espalda es abrir el contrato y buscar dos cosas: si la prórroga estaba prevista y a qué tipo de interés corre ese tiempo extra. Vamos a ver las dos.

Qué es una prórroga en crowdfunding inmobiliario

Una prórroga en crowdfunding inmobiliario es una extensión del plazo de devolución. En un proyecto de deuda, el promotor se compromete a devolverte el principal más los intereses en una fecha concreta. Si la obra no ha terminado, si el ayuntamiento no ha dado la licencia de primera ocupación o si las viviendas se venden más despacio de lo previsto, ese día no tiene el dinero para devolverte.

Entonces pide tiempo. Y en la mayoría de los contratos ese tiempo ya estaba contemplado desde el primer día, con un número de meses cerrado.

Las causas se repiten: un ayuntamiento que tarda en conceder una licencia, un contratista que abandona la obra, un comprador que no consigue hipoteca y devuelve la unidad al mercado, escrituras que se acumulan en notaría en diciembre. Ninguna de estas cosas significa que el promotor sea insolvente. Significa que el calendario del cartel era optimista.

Un análisis independiente del sector lo dice sin rodeos: raro es el proyecto que no se acoge a la prórroga, y promociones anunciadas a doce meses terminan estirándose hasta los dieciocho. Si inviertes contando con recuperar el capital el día exacto del vencimiento, el problema no es la promoción: es tu planificación.

Qué suele decir el contrato

Hay dos modelos y conviene saber cuál has firmado antes de que llegue el correo.

En el primero, la prórroga es automática y está escrita en el contrato desde el principio, normalmente al mismo tipo de interés que el periodo inicial. Nadie te consulta. Tu dinero sigue devengando lo mismo durante esos meses adicionales y tú te enteras por la notificación de la plataforma. Los propios inversores lo describen así en los foros: la mayoría de proyectos acaban usando esa prórroga adicional prevista, al mismo interés.

En el segundo, no hay prórroga automática. Llegado el vencimiento, el promotor la solicita y la plataforma somete la decisión a votación de los inversores: aceptar la extensión o ejecutar las garantías. Aquí la prórroga suele devengar el interés ordinario más un interés de demora, así que sobre el papel cobras algo más por esperar.

El matiz importante es que decides en grupo. Si la mayoría acepta y tú querías ejecutar, esperas igual. Y si gana la ejecución, tampoco cobras al día siguiente: la vía hipotecaria tiene sus propios tiempos, que puedes ver en detalle en la explicación de cómo se ejecuta una garantía hipotecaria paso a paso. Un interés de demora sobre el papel no es dinero en tu cuenta.

Prórroga no es impago, pero puede ser la antesala

La diferencia es sencilla: en la prórroga hay un acuerdo, en el impago no. Mientras el plazo esté prorrogado según el contrato, el préstamo sigue vigente y el promotor no está incumpliendo nada.

El problema llega cuando la prórroga se agota. En Civislend hay un caso documentado que ilustra bien el recorrido: el proyecto Manara Marbella, iniciado en diciembre de 2023 y con vencimiento en junio de 2025, agotó sus seis meses de prórroga y entró en mora. Mismo proyecto, dos estados jurídicos muy distintos separados por una fecha.

A partir de ahí cambian las reglas: se activan los mecanismos de recobro, entran los abogados, y el horizonte deja de medirse en meses para medirse en años. Lo que ocurre después lo desarrollo en el repaso de qué sucede cuando un proyecto de crowdfunding inmobiliario falla de verdad.

Por eso la señal que importa no es la primera prórroga. Es la segunda, o la falta de información concreta sobre en qué punto está la obra cuando se solicita.

Cómo detectar antes de invertir si una plataforma prorroga mucho

No existe ninguna estadística oficial que recoja cuántas prórrogas en crowdfunding inmobiliario se conceden en España. La CNMV supervisa que la plataforma cumpla sus obligaciones formales —la ficha de datos fundamentales, el test de idoneidad, la separación de fondos—, pero no valora la solvencia de cada promotor ni te va a decir cuántos proyectos se retrasaron el año pasado.

Así que la única fuente eres tú mirando el histórico. Y ahí las plataformas no se comportan igual: según ese mismo análisis independiente, StockCrowd IN y Civislend publican información detallada sobre proyectos en mora o fallidos, mientras que Urbanitae y Wecity no ofrecen ese nivel de desglose.

Cuidado con las cifras redondas. Wecity ha declarado una rentabilidad media del 12,6 % anual y un 0 % de morosidad en sus proyectos. Son datos que publica la propia plataforma, no auditados de forma independiente, y una tasa de mora en cero no dice nada sobre cuántos de esos proyectos llegaron a su fecha con prórroga de por medio. Retraso y mora no se miden con el mismo rasero.

El contexto tampoco ayuda a que esto se calme: el crowdfunding inmobiliario captó 566,2 millones de euros en España durante 2025, un 74,3 % del mercado de financiación participativa, con un crecimiento del 54,6 % sobre el año anterior. Más proyectos vivos hoy significa más vencimientos concentrados en los próximos trimestres.

El riesgo concreto de una prórroga es que tu capital sigue inmovilizado sin fecha firme de salida: no puedes vender la participación, no puedes reclamar nada mientras el plazo extendido esté vigente y esos meses adicionales te exponen a lo que le pase al promotor y al mercado durante ese tiempo. Si al agotarse la prórroga el promotor tampoco devuelve, el proyecto pasa a mora y el cobro depende de ejecutar las garantías, un proceso que se mide en años y en el que puedes recuperar menos de lo que invertiste, o nada.

Antes de entrar en un proyecto, busca en la documentación dos datos concretos: si existe prórroga prevista, cuántos meses dura y a qué tipo corre. Con eso apunta en tu calendario la fecha de vencimiento máxima, no la del titular. Es la única que te va a servir para saber cuándo empezar a preocuparte.

Y si te llega el correo del promotor pidiendo tiempo, pregunta por el estado de la obra y por el ritmo de ventas, no por la fecha nueva. Una prórroga en crowdfunding inmobiliario con la promoción terminada y las escrituras pendientes de firmar no se parece en nada a una con la grúa parada. Si te interesa el mapa completo de lo que puede torcerse, ahí está la guía honesta de riesgos del crowdfunding inmobiliario.

Inversión automática de Wecity

inversión automática de wecity

Seguro que te ha pasado: tienes unos ahorros, sabes que el sector inmobiliario es uno de los refugios más seguros para tu dinero, pero te falta lo más importante: tiempo.

La inversión automática de Wecity nace precisamente para solucionar este dilema. Analizar cada oportunidad, leer los dossiers de los proyectos, comparar rentabilidades y estar atento al momento exacto en que se abre la financiación puede convertirse en un segundo trabajo. Y seamos sinceros, la mayoría de nosotros ya tenemos suficiente con el primero. Además, está el factor del «miedo al papel en blanco»: ¿cómo saber si este proyecto es mejor que el anterior si no soy un experto en urbanismo o finanzas?

Aquí es donde entra el concepto de la inversión automática. Hoy en Ladrillo Colectivo vamos a desgranar una de las herramientas más potentes del crowdfunding inmobiliario actual: ainvest de Wecity.


¿Qué es ainvest y por qué cambia las reglas del juego?

Abreviatura de «Auto Invest», ainvest es la herramienta de inversión automática de Wecity. Su funcionamiento es tan sencillo como revolucionario para el pequeño inversor: en lugar de que tú tengas que entrar manualmente a la plataforma para invertir cada vez que sale un proyecto, el sistema lo hace por ti basándose en tus preferencias previas.

Imagina que quieres construir una cartera de inmuebles, pero no quieres estar pendiente del móvil a las 12 de la mañana de un martes porque sale una oportunidad en Madrid. Con ainvest, tú defines las «reglas del juego» y el algoritmo se encarga de ejecutar la jugada.

¿Para quién es realmente esta herramienta?

  1. Inversores sin tiempo: Aquellos que valoran su tiempo libre y prefieren automatizar su crecimiento financiero.
  2. Inversores principiantes: Personas que confían en el criterio de análisis de Wecity (que ya filtra los proyectos por nosotros) y prefieren diversificar de forma sistemática en lugar de intentar «adivinar» cuál será el mejor proyecto del año.
  3. Buscadores de eficiencia: Usuarios que quieren evitar que su dinero esté parado en la cuenta («dinero muerto») esperando a ser invertido.

Cómo funciona ainvest: La sencillez por bandera

Lo mejor de ainvest es que no necesitas un manual de instrucciones de 50 páginas. Se activa y configura desde tu panel de usuario de Wecity en apenas tres minutos.

Para que el sistema trabaje, solo necesita que definas cuatro parámetros clave:

1. Ticket máximo por operación

Aquí decides cuánto dinero quieres destinar a cada proyecto que cumpla tus filtros. Por ejemplo, puedes configurar que invierta un máximo de 500 € en cada oportunidad. Esto es vital para la diversificación: es mejor tener 1.000 € repartidos en dos proyectos de 500 € que todo en uno solo.

2. Interés anual mínimo

¿Cuál es la rentabilidad mínima que esperas? Puedes elegir que el sistema solo invierta por ti si el proyecto ofrece, por ejemplo, más de un 9%, 10% o incluso un 12% de interés anual. Si un proyecto sale al 8% y tu filtro está en el 10%, ainvest lo ignorará.

3. Plazo estimado máximo

Aquí controlas la liquidez. Si no quieres que tu dinero esté comprometido durante mucho tiempo, puedes limitar el plazo (por ejemplo, proyectos de máximo 12 o 18 meses). El sistema incluye las posibles prórrogas en el cálculo para que no haya sorpresas.

4. Rating (Nivel de riesgo)

Wecity califica cada proyecto con una letra (AAA, AA, A, BBB…). Si eres un inversor conservador, puedes configurar ainvest para que solo entre en proyectos con rating A o superior. Si buscas más rentabilidad asumiendo algo más de riesgo, puedes ampliar el abanico.


Los beneficios de «encender» el piloto automático

¿Por qué deberías considerar usar esta función en lugar de invertir manualmente? Aquí van los motivos de peso:

Ahorro real de tiempo y energía mental

La fatiga de decisión existe. Eliminar la necesidad de evaluar cada pequeño detalle de diez proyectos diferentes al mes te libera para centrarte en tu familia, tu trabajo o tus hobbies. El sistema trabaja 24/7.

Adiós al FOMO (Miedo a quedarse fuera)

Los mejores proyectos en Wecity suelen volar. A veces se financian en cuestión de minutos. Si estás en una reunión o conduciendo, podrías perderte una excelente oportunidad. ainvest te garantiza un lugar en la fila, ya que ejecuta la inversión en el mismo segundo en que el proyecto se abre al público.

Disciplina inversora y diversificación automática

La clave del éxito en la inversión inmobiliaria es la constancia. Automatizar tus inversiones te obliga a mantener una disciplina y, lo más importante, a diversificar tu capital de forma natural entre múltiples activos, reduciendo drásticamente el riesgo de tu cartera global.


Un caso práctico: La estrategia de «El Inversor Ocupado»

Pongamos el ejemplo de Carlos, un arquitecto que tiene 5.000 € para invertir pero apenas tiene tiempo para revisar su email personal.

Carlos activa ainvest con la siguiente configuración:

  • Importe: 500 € por proyecto.
  • Interés: Mínimo 10%.
  • Plazo: Máximo 18 meses.
  • Rating: De BBB en adelante.

¿Qué ocurre después? Carlos se olvida de la plataforma. Durante los próximos meses, Wecity lanza 12 proyectos.

  • 3 proyectos no llegan al 10% de interés -> ainvest no hace nada.
  • 2 proyectos tienen un plazo de 24 meses -> ainvest no hace nada.
  • 7 proyectos cumplen todos los requisitos -> ainvest invierte 500 € en cada uno.

Al final del semestre, Carlos ha invertido 3.500 € en 7 inmuebles diferentes de forma totalmente automática. Ha diversificado su riesgo y ha obtenido la rentabilidad que buscaba sin haber dedicado ni una sola hora a gestionar las operaciones.


Seguridad y Control: Tú tienes la última palabra

Es normal sentir cierto recelo al dejar que un algoritmo gestione tu dinero, pero en Wecity han diseñado ainvest con total transparencia:

  • Puedes desactivarlo cuando quieras: No hay compromiso de permanencia. Un clic y el sistema se detiene.
  • Control de saldo: El sistema solo invertirá si tienes saldo disponible en tu Wallet. Nunca invertirá dinero que no hayas transferido previamente.
  • Transparencia total: Recibirás una notificación cada vez que ainvest realice una operación por ti, para que siempre estés al tanto de dónde está tu dinero.

Nota importante: Aunque ainvest facilita mucho el proceso, siempre recomendamos echar un vistazo a tu cartera de vez en cuando para ajustar tus filtros si tus objetivos financieros cambian.


Hacia una inversión más inteligente

La inversión inmobiliaria ya no es solo para grandes patrimonios o expertos que pasan el día analizando planos. Gracias a herramientas como ainvest de Wecity, el sector se democratiza de verdad, permitiendo que cualquier persona —sin importar su tiempo o sus conocimientos técnicos— pueda beneficiarse de las rentabilidades del ladrillo.

Si buscas comodidad, rapidez y una estrategia de diversificación sólida, activar la inversión automática es, probablemente, el paso más inteligente que puedes dar hoy en tu camino como inversor.

¿Listo para poner tus ahorros en piloto automático? Entra en tu panel de Wecity, configura tus filtros y deja que el sector inmobiliario trabaje para ti, y no al revés.

Sobre los códigos amigo de esta web

Ladrillo Colectivo enlaza a las plataformas mediante códigos amigo. Si te registras a través de ellos, tú recibes la bonificación que ofrezca la plataforma y yo recibo una compensación. No te cuesta nada de más y es lo que mantiene esta web en marcha.

Invertir en crowdfunding inmobiliario conlleva riesgo de pérdida del capital. Nada de lo que leas aquí es asesoramiento financiero.

Guía completa de la Cartera de Urbanitae

cartera de urbanitae

Invertir en el sector inmobiliario ha dejado de ser una actividad exclusiva para grandes capitales o expertos que dedican todo su día a analizar planos y licencias. Gracias al crowdfunding inmobiliario, hoy puedes participar en proyectos de gran envergadura con tickets de entrada muy asequibles. Sin embargo, diversificar tu capital en decenas de proyectos diferentes conlleva un reto: ¿Cómo mantengo el control de todo mi dinero sin volverme loco?

Aquí es donde entra en juego la Cartera de Urbanitae.

¿Qué es la Cartera de Inversión de Urbanitae?

La cartera de Urbanitae es el «centro de mando» de todo usuario en Urbanitae. Es un espacio dinámico donde se centraliza la información de todos los proyectos en los que has participado, ya sean de plusvalía (equity), préstamo (deuda) o rentas.

A diferencia de otras plataformas donde la información está fragmentada, Urbanitae apuesta por la transparencia radical. El objetivo de esta sección es que, en menos de un minuto, seas capaz de responder a tres preguntas clave:

  1. ¿Cuánto dinero tengo invertido en total?
  2. ¿Qué rentabilidad real están generando mis proyectos?
  3. ¿Cuándo voy a recuperar mi capital más los beneficios?

Análisis del Panel de Datos: Información y Organización

El diseño del panel destaca por su limpieza. Se divide en bloques lógicos que permiten una lectura de lo general a lo particular.

Vamos a analizar los componentes principales que encontrarás al invertir en Urbanitae.

1. Visibilidad Global del Dinero Invertido

cartera urbanitae rentabilidad

Nada más entrar, lo primero que verás es la cifra del Total Invertido. Esta métrica es la suma de todo el capital que has destinado a proyectos activos, cerrados o cancelados.

Para facilitar la comprensión, la cartera de Urbanitae utiliza un gráfico circular (donut) que desglosa tu inversión por tipología:

  • Préstamo: Proyectos de deuda con pagos de intereses recurrentes o a vencimiento.
  • Plusvalía: Proyectos donde te conviertes en socio del promotor para vender un activo tras su reforma o construcción.
  • Rentas: Proyectos enfocados en el alquiler para obtener ingresos mensuales.

Utilidad para el inversor: Esta visualización te ayuda a detectar rápidamente si estás demasiado expuesto a un solo tipo de riesgo y te invita a diversificar en la siguiente oportunidad.

2. Rentabilidad Detallada (Ponderada y Estimada)

cartera urbanitae tipologías

El bloque de Rentabilidad es, probablemente, el más consultado. Aquí la plataforma separa tus inversiones según su estado:

  • Proyectos Abiertos: Los que están actualmente en desarrollo.
  • Proyectos Cerrados: Los que ya han finalizado y te han devuelto el capital.
  • Proyectos Cancelados: Aquellos que, por diversas razones, no llegaron a término (generalmente devolviendo el capital íntegro).

Lo interesante aquí es la comparación entre la TIR estimada (lo que se prometió en el dossier) y la TIR actualizada o obtenida. Ver un -0,59% o un +0,15% de desviación respecto a lo estimado es oro puro para el inversor, ya que muestra el realismo de las proyecciones y el desempeño real del promotor.

3. Estimación de Reembolsos: El Calendario de tu Dinero

cartera urbanitae reembolsos

Una de las funciones más potentes es el gráfico de Estimación de Reembolsos. Organizado por trimestres (Q1, Q2, Q3, Q4), te muestra de forma visual cuándo se espera que los proyectos devuelvan el capital.

Si tienes una cartera diversificada, verás barras de colores (cada color representa un proyecto distinto como Getafe Supermarket o Lisboa Paulo Duque) que te indican el flujo de caja que recibirás. Esto es vital para planificar reinversiones: si sabes que en el Q3 de 2026 vas a recibir un reembolso importante, ya puedes ir ojeando las nuevas oportunidades de la plataforma.


Métricas clave que debes vigilar en tu Cartera

Para que tu análisis sea profesional, no te quedes solo en la cifra final. Fíjate en estos datos específicos que ofrece el resumen por tipologías:

  • Rentabilidad total actualizada: Es el beneficio real esperado sobre el total de la inversión acumulada en esa tipología. Por ejemplo, en proyectos de plusvalía podrías ver una rentabilidad total del 41,62%.
  • Media de meses de inversión: Compara los meses estimados frente a los reales. Si la media estimada era de 28 meses y la actualizada es de 38, sabes que tus proyectos de plusvalía están sufriendo retrasos medios de 10 meses. Esto ajusta tus expectativas de liquidez.
  • Cantidad invertida vs. Cantidad recibida: Una barra de progreso muy intuitiva que te dice cuánto de lo que has invertido en una categoría ya ha vuelto a tu bolsillo. Si en «Préstamos» marca un 52%, significa que ya has recuperado más de la mitad del capital principal.

Experiencia de Usuario: Facilidad y Control

La experiencia de usuario (UX) en la cartera de Urbanitae está diseñada para evitar la «parálisis por análisis». A pesar de manejar datos financieros complejos, la interfaz se siente ligera.

  • Filtros inteligentes: Puedes filtrar por año o por tipo de proyecto para limpiar la vista y centrarte en lo que te interesa.
  • Botón de Descarga: ¿Necesitas llevar estos datos a tu propio Excel o presentarlos a tu asesor fiscal? El botón «Descargar» te permite exportar toda la información de forma inmediata.
  • Buscador de proyectos: Si tienes decenas de inversiones, el buscador por nombre te permite encontrar ese proyecto específico en la costa o en Madrid sin tener que hacer scroll infinito.

El valor de tener el control

Invertir en Urbanitae no se trata solo de «poner dinero y esperar». La verdadera ventaja competitiva del inversor moderno es la información. El panel de la cartera de inversión transforma datos fríos en una hoja de ruta clara para tu patrimonio.

Tener una visión global de tu capital, conocer las desviaciones en la TIR y prever los reembolsos trimestrales te otorga una seguridad que la inversión inmobiliaria tradicional (la de comprar un piso para alquilar por tu cuenta) rara vez ofrece con tanta precisión.

La cartera de Urbanitae es una herramienta de transparencia y eficiencia. Te permite ser el dueño de tus decisiones, entender tus riesgos y, sobre todo, disfrutar del proceso de ver cómo crece tu dinero con la tranquilidad de tenerlo todo bajo control.

Tokenización inmobiliaria

tokenización inmobiliaria

Hasta hace muy poco, si alguien te decía que podías ser dueño de una parte del Burj Khalifa en Dubái (el edificio más alto del planeta), probablemente pensarías que se estaba burlando de ti. Invertir en activos de ese calibre estaba reservado exclusivamente para fondos soberanos o multimillonarios con maletines llenos de efectivo.

Pero el mundo ha cambiado. La tecnología ha derribado los muros del sector inmobiliario tradicional. Hoy, gracias a la tokenización inmobiliaria y al blockchain, las barreras de entrada han pasado de millones de euros a apenas el precio de una cena.

En este artículo, vamos a explicarte qué está pasando en el mercado y cómo puedes aprovecharlo.


¿Qué es la tokenización inmobiliaria? La «pizza» digital

Para entender la tokenización inmobiliaria no necesitas un máster en finanzas. Imagina que un edificio de lujo es una pizza gigante. Tradicionalmente, tenías que comprar la pizza entera para poder comer. Si la pizza valía un millón de euros, te quedabas fuera.

La tokenización consiste en dividir ese activo en miles de «porciones» digitales llamadas tokens. Cada token representa una parte real del derecho sobre ese inmueble.

¿Por qué es revolucionario?

Porque permite la propiedad fraccionada. Al convertir un edificio en tokens digitales, una plataforma puede permitir que cientos de inversores compren pequeñas partes. Como resultado, la inversión mínima se desploma y la liquidez aumenta: es mucho más fácil vender tu «porción» digital que vender un piso entero.


Blockchain: El «notario digital» que no descansa

Muchos asocian el término Blockchain (cadena de bloques) solo a las criptomonedas, pero su verdadera magia está en la seguridad.

Imagina un libro de registro donde se anotan todas las compras y ventas de esos tokens. Ese libro no está en la oficina de nadie; está replicado en miles de ordenadores a la vez.

  1. Es inmutable: Nadie puede borrar que tú eres el dueño de ese token.
  2. Es transparente: Todo el historial de la propiedad es público y verificable.
  3. Es eficiente: Elimina intermediarios innecesarios, lo que reduce las comisiones y aumenta tu rentabilidad neta.

En definitiva, el blockchain es la tecnología que garantiza que tu inversión es tuya, de forma segura y sin papeleos infinitos.


Del Burj Khalifa a tu cartera: Un caso real

La noticia ha dado la vuelta al mundo: ya es posible invertir en el Burj Khalifa desde tan solo 100 dólares, e incluso utilizando criptomonedas. Esto no es solo una curiosidad, es un síntoma de hacia dónde va el mercado.

Lo que antes requería meses de trámites legales, viajes a Dubái y gestiones burocráticas, ahora se resuelve con unos clics. Esta democratización significa que tú, como inversor, puedes diversificar tu capital no solo en diferentes barrios de tu ciudad, sino en los activos más rentables y estables de cualquier lugar del mundo.


¿Es seguro invertir con criptomonedas y tokens?

Es normal tener dudas. Lo nuevo siempre genera respeto. Sin embargo, la clave está en entender que la criptomoneda es solo el medio de pago o el vehículo de transporte. El activo que hay detrás sigue siendo el mismo de siempre: el ladrillo.

  • Activo real: Aunque tu título de propiedad sea un token digital, este está respaldado por un inmueble físico, con su valor de mercado y su capacidad de generar rentas por alquiler.
  • Regulación: Cada vez más países, incluido España, están adaptando sus leyes para que estas plataformas como Reental operen bajo el marco de la seguridad jurídica.

El futuro ya está aquí

En Ladrillo Colectivo siempre decimos que el mejor momento para invertir fue hace diez años, pero el segundo mejor momento es hoy.

La tecnología ya permite que no seas un espectador del mercado inmobiliario, sino un protagonista. No importa si empiezas con 100 euros o con 10.000; lo importante es que ahora tienes las herramientas para que tu dinero no pierda valor en el banco y empiece a generar rendimientos en proyectos que antes eran inalcanzables.

¿Quieres dar el paso? La tokenización no es una moda pasajera, es la evolución natural de la inversión. Y lo mejor es que ya no necesitas ser millonario para participar en ella.

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